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Maduración Psicomotriz en el primer año del niño

Lydia F. Coriat

Prefacio

El nacimiento de este libro fue posible gracias a circunstancias afortunadas que jalonaron nuestra carrera profesional. Durante los años de estudiante tuvimos el privilegio de frecuentar a maestros como Gregorio Bermann y Telma Reca; mucho aprendimos trabajando junto a ellos; en primer lugar, a valorizar la dimensión psíquica de los niños y a interesarnos por los hechos sociales que moldean sus vidas. Por ese azar feliz pudimos saltar tempranamente el marco organicista que circuía por entonces la enseñanza impartida por la facultad. Después de graduados recorrimos durante algunos años, el amplio campo de la pediatría clínica. Luego, paso a paso, nos encaminamos hacia la neuropediatría. Discípulos de Florencio Escardó, conocimos el contexto altamente estimulante de su equipo médico de la sala XVII del que formamos parte de 1956 a 1959. A diario, en cada examen, en cada comentario o lectura, nos fue dado descubrir con deleite el proceso del crecimiento y maduración del hombre y su expresión a través de las conductas de los niños. Con ese para nosotros deslumbrante enfoque los enfermitos perdían su condición de objetos de estudio de “casos clínicos”, y volvían a ser enteramente niños. Es cierto que muchas veces niños dolientes, atrasados, incompletos. Poco importaba: aprendimos a jugarnos a favor de sus pequeñas partes rescatables; a luchar, con entusiasmo y hasta con alegría, por reparar los deterioros. Aprendimos también, por lógica contrafigura, a valorar los logros fascinantes y las prospectivas esperables en los niños sanos un día abordamos la cautivante tarea de sistematizar su examen.

Fue guía en nuestro quehacer la escuela de André-Thomas, sus colaboradores, sus continuadores. Lamentablemente, cuando pudimos visitar su Francia, el viejo maestro ya no estaba. También nos había dejado por entonces Aquiles Gareiso, cuya figura rectora orientó los primeros años de nuestro aprendizaje neuropediátrico.

Desde hace quince años, el centro de nuestra actividad es el Servicio de Neurología del Hospital de Niños. Desde allí, un equipo multidisciplinario ha procurado impulsar acciones de asistencia, enseñanza e investigación en el área de la psicomotricidad infantil. No siempre comprendidos, pero también, muchas veces, cálidamente apoyados, creemos que con nuestros errores y aciertos, hemos ayudado a remover conceptos superados y a introducir nuevos y por cierto perfectibles enfoques en la labor pediátrica.

En 1967 fue creado en el Hospital el Consultorio de Niños Sanos, área docente en la que los residentes se adiestran en el conocimiento del niño normal. Sus coordinadores solicitaron nuestra colaboración; querían que los residentes rotantes aprendieran a valorar la maduración psicomotriz del niño sano y a detectar sus imperfecciones, aún las leves, para encararlas y corregirlas tempranamente. Así se iniciaron los seminarios cuatrimestrales que promedian ya su séptimo año consecutivo.

Dedicamos este libro a esos grupos de jóvenes médicos siempre renovados pero siempre los mismos por su inquietud intelectual y su avidez de capacitación. Al hacerlo, les testimoniamos nuestro agradecimiento por cuanto recibimos de ellos a través de encuentros renovados semana a semana. Si el maestro Ajuriaguerra señaló que “...un curso es un diálogo, o la búsqueda de un diálogo entre el que enseña y sus interlocutores”, podemos afirmar con satisfacción que hemos encontrado ese diálogo; y es difícil afirmar en los movidos seminarios si los que enseñan somos nosotros, que aportamos conocimientos y experiencia, o los residentes, con sus observaciones agudas y sus ideas originales.

Somos conscientes de que han quedado sin desarrollar en estas páginas algunos temas importantes: el niño durante el período neonatal, el neonato de pre término y su desarrollo, la maduración de las funciones sensoriales y su papel en la estructuración de la personalidad, la comunicación del niño durante la etapa pre lingüística, etc. Dada su trascendencia, proyectamos incluirlos en próximas ediciones.

Queremos testimoniar aquí nuestro agradecimiento a quienes de una u otra manera contribuyeron a posibilitar este libro. Mario Roccatagliata realizó una cuidadosa revisión de los originales y nos hizo llegar sugerencias oportunas. Aunque dedicado a médicos residentes y destinado a los pediatras este libro está pensado para que lo utilicen profesionales de otras disciplinas; sus manuscritos fueron sometidos a la opinión de técnicos quienes lo hallaron de nivel y enfoque adecuados para sus respectivas profesiones. Nos sentimos muy reconocidos por esa colaboración que permite esperar que resulte útil a psicólogos, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales, kinesiólogos y educadores. La cámara inquieta y precisa de Andy Goldstein supo captar gestos, ademanes y actitudes de los pequeños actores protagonistas de esta obra hasta lograr la documentación gráfica necesaria; en el capítulo de reflejos, hemos completado la ilustración utilizando fotografías de nuestra tesis de doctorado, obtenidas por Carlos Alcalá. Editorial Hemisur S.R.L. e Impresiones Poligraf han puesto todo su empeño para que este volumen salga a la luz con esmerada presentación e increíble celeridad.

Lydia F. Coriat